Temario del Curso

Aprendiendo a nadar jugando.

Las habilidades son aprendidas por los seres humanos en su mayor parte, por la repetición y la práctica, ya sea mediante el aprendizaje empírico o mediante el aprendizaje guiado. Pero en los niños existe una singular particularidad y es que el aprendizaje más emotivo y efectivo es cuando aprenden jugando.

Esto, porque, en primer lugar, el niño nunca percibe que está en una clase donde debe memorizar y aprender, sino que a través del juego es que aprende y en segundo lugar, porque no es sometido a la presión del deber de adquirir determinadas habilidades, sino por el contrario, aprende y disfruta del proceso que solo representará horas de juego.

Por ello, la mejor forma de enseñar a los niños cualquier habilidad y en este caso en particular, enseñar a nadar, es en base a actividades recreativas, donde los niños comprenden que si mejoran sus habilidades en el agua podrán mejorar su capacidad de juego. Convirtiendo así el aprendizaje, en un reto divertido que implica: aprender a respirar para sumergirse en el agua, aprender las patadas correctas, aprender a flotar, aprender a zambullirse, entre otras habilidades que se adquieren con diversión y mucha práctica.

 El juego: un aprendizaje diferente

Aprender jugando es básicamente la esencia de la acción educativa, lo que implica que el Monitor de Natación Infantil, debe tener las competencias para formar un programa de aprendizaje que incluya actividades lúdicas en el agua. Así que, a continuación se mostrará cómo se puede formar un cronograma de actividades que incluya el aprendizaje lúdico que puede ser ejecutado por el Monitor:

  • Conociendo las instalaciones: el primer día de clase de natación es importante dar a conocer las instalaciones, que los niños conozcan donde están las duchas, los baños, cambiadores, entre otros lugares. Para ello, se le puede pedir a los niños que se coloquen uno detrás del otro como en un tren y hacen el trencito para recorrer todo el lugar.
  • Ambientándose en el medio acuático: otra actividad lúdica que es muy importante es la que corresponde a la adaptación al medio acuático. Es importante que los niños se familiaricen con el agua, comúnmente a los niños les encanta, sin embargo, hay un grupo de niños que sufren un poco, ya sea por la temperatura o por el temor a hundirse. Por ello, es importante que el agua este climatizada o al menos no sea inferior a los 20°C, mientras que, el temor por no hundirse se pierde con el uso de los flotadores o tablas.

El juego más recomendado para ambientarse al medio acuático, es sentar a los pequeños en el borde de la piscina y pedirle que chapoteen hasta empaparse por completo a sí mismos y entre ellos.

  • Las respiraciones: este es un proceso que suele aburrir al niño, pues implica que se sujete al borde de la piscina, que inhale por la boca y que se sumerja manteniendo el aire aspirado, para luego exhalar el aire por la nariz. Estos ejercicios de respiración debe hacerlos unas cuantas veces, pues es necesario reeducar la respiración a la inversa. Una forma divertida de hacer los ejercicios de respiración, es jugando a quien hace más burbujas en el agua cuando expulsan el aire por la nariz.

  • Tiempo para descansar: es recomendable que siempre se reserven al menos 5 minutos de la clase o del entrenamiento para la diversión en el agua, donde pueden incorporar pelotas u otros objetos acuáticos para jugar entre sus compañeros. Este juego debe hacerse solo en el espacio poco profundo de la piscina, donde los niños pueden colocar los pies en el suelo y no supone peligro alguno.
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