Temario del Curso

Pedagogía en la enseñanza de la natación para niños.

Cuando una persona se capacita para enseñar a nadar, en primer lugar, debe ser un buen nadador, difícilmente alguien puede enseñar algo que desconoce, por lo tanto, como primer paso para enseñar a nadar es saber hacerlo con técnica, lo que no implica ser el nadador más veloz o un nadador de alto rendimiento, pero sí implica conocer la técnica a profundidad.

Seguidamente, no es suficiente solo saber la técnica, sino que, además, se debe contar con las competencias y conocimientos necesarios para impartir el conocimiento de la práctica de la natación, para lo cual, existen diferentes métodos de enseñanza, enmarcados en las distintas necesidades de los alumnos, conforme a la edad de los aprendices y de otros factores que se conocerán a continuación.

Pedagogía en la enseñanza de la natación infantil

Nadar implica la ejecución de movimientos no aprendidos (en el caso del nado instintivo), o aprendidos por imitación (en el caso del nado consciente), que, realizados conjuntamente, permiten el desplazamiento con plena libertad en el espacio acuático.

Ahora bien, en el ámbito deportivo, nadar es la realización de una serie de movimientos definidos y específicos, hechos con la técnica adecuada mediante los cuales se logra desplazar eficazmente en el agua.

Así que, sea cual sea el concepto de nado a aplicar, quien se dedique a la enseñanza del nado debe contar con las herramientas pedagógicas idóneas para hacerlo de forma correcta, más aún, cuando se trata de enseñar a nadar a niños de 3 a 12 años, a quienes se les debe ofrecer un aprendizaje más didáctico, divertido y disciplinado, en aras que logren cumplir los objetivos y metas planteadas.

Por tanto, para enseñar a nadar a niños deben tenerse en cuenta los siguientes objetivos:

  • Familiarización con el medio acuático.
  • Dominio de habilidades motrices dentro del agua.
  • Autonomía y seguridad en el agua.
  • Adquisición de la base teórica para un posterior dominio técnico.

Para lograr estas metas, se deben efectuar programas de enseñanza de la natación, que se centrarán en la enseñanza de las formas específicas y eficaces de desplazamiento, desarrollándose en cada uno de los estilos una metodología propia que debe ser conocida por el Monitor de Natación Infantil.

Si bien lo anterior, se refiere a los objetivos globales de nadar, solo en su alcance de nado utilitario (saber mantenerse en el agua sin hundirse), la natación técnica es distinta, pues sí implica una serie de metodologías propias e individualizadas para la enseñanza de cada estilo.

Planteamientos pedagógicos para enseñar a nadar

Los planteamientos pedagógicos para enseñar a nadar que se indican a continuación son para la enseñanza generalizada del nado como iniciación e incluso para ser aplicada de forma general para cualquier otro estilo de nado.

El Método más usado y efectivo para la enseñanza de la natación en niños, es el método del Mando Directo, en donde el Monitor de Natación Infantil, gira las instrucciones y muestra mediante movimientos ejemplificativos las acciones que deben ejecutar los niños.

Para la realización de este método el monitor debe seguir los siguientes pasos:

  1. El monitor debe iniciar con la familiarización al ambiente acuático:

El primer día de inicio de las clases de natación para los niños, el Monitor debe presentarse, e intentar ser lo más amable para caerle bien a los niños, de forma tal, que empiecen a tomarle confianza. Lo ideal es que los niños se sientan entre amigos, se puede comenzar con un paseo por las instalaciones de la piscina e indicándoles las normas de higiene a seguir, como llevar siempre el gorro, ducharse antes de entrar a la piscina, entre cualquier otra norma que mantengan en el recinto.

Los niños deben sentarse en el borde de la piscina y que sus pies caigan para poder chapotear, mojarse, mojar a sus compañeros y al Monitor, esto como una actividad de adaptación muy divertida. Los niños se sentarán en el borde, se les dirá que batan las piernas en el agua, de forma tal que hagan pompas y que levanten el agua hasta lo alto, así se relajan e integran al grupo.

Se les puede pedir que bajen por la escalera de la piscina uno por uno y que vayan agarrados de la orilla, desde allí, se les pide que sin soltarse del borde tomen aire por la boca y se sumerjan bajo el agua, expulsando el aire por la nariz y que repitan estas respiraciones unas cuantas veces.

Desde el inicio, el Monitor debe contar con la ayuda de material auxiliar como: manguitos, flotadores, tablas, cilindros de flotación, pues estas son herramientas que servirán para practicar los movimientos en el agua.

  1. El monitor debe estar visible para el grupo:

Es importante que el Monitor adopte una posición donde sea visible al grupo, así podrá efectuar los movimientos y ser visto. Lo más apropiado es que los movimientos sean indicados fuera del agua para que los alumnos tengan una excelente visual.

Así mismo, es importante que el grupo de aprendices se inicien fuera del agua y se encarguen de replicar los movimientos hechos por el monitor. Los movimientos deben repetirlos una y otra vez, mientras el Monitor revisa que efectivamente se realizan de forma correcta.

Los primeros movimientos a aprender son los que correspondan a la adquisición de las destrezas básicas para no hundirse en el agua, como brazadas y patadas. Posteriormente, se introduce a los alumnos al agua para que se familiaricen con su temperatura, para enseñarles a flotar y para que repitan los movimientos básicos que les permite mantener la cabeza fuera del agua.

  1. Los alumnos deben replicar todos los movimientos enseñados:

Para este punto, ya los alumnos deben estar familiarizados con el agua, así que, a continuación, sigue la réplica en la piscina de los movimientos aprendidos. En esta etapa los cilindros flotadores y las tablas son de mucha ayuda para practicar las patadas, mientras que los ejercicios de respiración deben continuar para que el alumno se adapte a respirar en el momento justo que la cabeza sale del agua.

Durante este proceso, debe continuar toda una serie de repeticiones y ejercicios que formarán parte de la etapa de perfeccionamiento y entrenamiento de esta técnica básica, para posteriormente continuar con el aprendizaje de nuevos movimientos que permiten adquirir nuevas habilidades para la ejecución de cada uno de los estilos de nado que existen.

La importancia del método pedagógico

La pedagogía en cualquier aprendizaje es esencial, tanto para el alumno como para el técnico que enseña. Además, el uso de un método preciso es la clave para que el aprendizaje sea para toda la vida y para que logre ser internalizado por los alumnos, más aún en la natación, donde el alumno no solo debe aprender la teoría, sino que también debe ejecutar los movimientos en la práctica, dependiendo de esta última, la correcta realización de los movimientos y la efectividad de estos en el agua.

Siendo, el Método de Mando Directo el más usado en la enseñanza de la natación infantil, por su facilidad de aplicación por parte de los Monitores de Natación Infantil y porque es el que ha logrado mayor nivel de éxito en el aprendizaje de nadar de forma utilitaria, como el aprender a nadar todos los estilos como actividad deportiva.

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